Roberto Tamayo
Steve Jobs lucía media melena allá cuando Adolfo Suárez inauguraba la democracia española. De la mente laberíntica del entonces veinteañero estadounidense surgió el Apple II, la primera serie de microcomputadores de producción masiva. Aquel éxito le impulsó hasta ser portada de la revista Time en 1982. Tenía 26 años y una chequera para alimentar a varias generaciones. ¿Se autocomplació con este invento y enfrió sus neuronas? Un par de años después de aquella portada lanzó el Macintosh 128K. La tecnología ha avanzado impasible hasta colarse en millones de hogares. La Liga Endesa, un producto superlativo, se ha instalado, sin embargo, en una dislexia tecnológica preocupante mientras que TVE parece mantener una cruzada contra el derecho a la información. Este binomio indigestó el primer plato del domingo a una legión de amantes del baloncesto.
La Liga Endesa afronta unas semifinales tan inesperadas como necesarias para la salud de la competición. El CAI Zaragoza y el Gran Canaria protagonizaron la rebelión de los modestos en cuartos de final. El mensaje que envían maños y canarios con su incursión en semifinales es que el coraje, el espíritu de superación, la buena gestión y el sacrificio se pueden abrir paso entre billeteras desorbitadas. Las historias humanas que hay detrás del éxito de los actores secundarios despiertan una admiración necesaria. El deporte se nutre, entre otros, de dos conceptos: la victoria y la ilusión. Como los títulos suelen repartirse entre tres equipos (Barcelona, Baskonia y Real Madrid) resulta vital para el arraigo del basket que los corazones se mantengan vivos para soñar y emocionarse.
Todo actividad necesita prescriptores. El problema surge cuando los aficionados más entendidos golpean el producto. Ahí es cuando su expansión se complica. Los dardos apuntan a la jerarquía de la ACB. Lo que sucedió el domingo en el Palau es grave y alimenta esa sensación de tantos y tantos aficionados de que la ACB fabrica la competición para una final Madrid-Barça. Pero lo capital es que se está quebrantando la ilusión de un sinfín de aficionados.
Reformas
El penúltimo objeto de polémica se produjo el domingo. Una canasta fuera de la posesión del Barcelona sentenció el duelo. Es evidente que puede haber errores humanos. Lo que no es admisible es no corregir esos fallos teniendo los medios para ello. Los árbitros de la Liga Endesa solo tienen posibilidad de recurrir al vídeo para rearbitrar una jugada si es la última acción de un partido. Es necesario que se retoque esa norma. Las imágenes evidencian que el tiro de Sada se produce con el reloj de posesión a cero. Dicen en la ACB que cuando el reloj de posesión marca 0 no representa que se haya acabado el tiempo sino que abarca desde 0 hasta 0.9 segundos. Más confusión. En ese caso es obligatorio colocar un reloj que registre también las décimas, tal y como sucede en la NBA.
Capítulo aparte merece TVE. La ausencia de reflejos o despiste intencionado unido al mutismo de los comentaristas contribuye al deterioro del producto y a incrementar la quemazón del público. la incertidumbre es el peor aliado en situaciones tensas. TVE, como medio de comunicación y propietaria de los derechos televisivos de la ACB, tiene el deber de ofrecer la mejor cobertura a los telespectadores. Poner una repetición a los 5 minutos de acabar el partido para que el narrador diga "bueno, ahí está el crono" y cortar la emisión es lastimoso y más propio de una competición bananera que de la segunda mejor liga del mundo. Es inadmisible que el primero en aportar luz al engorro del domingo fuera una persona (Piti Hurtado, excelente analista) desde su casa. Olvidémonos de corsés, sobre todo en la televisión pública, y ofrezcamos la cobertura más minuciosa.
Pero, por encima de cualquier otra consigna, cuidemos el basket con el mismo tacto que Steve Jobs mimó a Apple.

Creo que la ACB tiene que comprar relojes antes de iniciar la nueva temporada, aunque se dejen algún complemento por el camino.
ResponderEliminar¡Qué decir de TVE! no es posible que en un año los técnicos hayan desaprendido lo que antes hacían bastante bien o muy bien. ¿Tanto influye el ambiente que de haber en la casa pública de la televisión que hasta los técnicos se olvidan de su buen hacer?
El partido no lo vi. Solo he visto repeticiones de la jugada en cuestión. Si no veo mal, Víctor Sada recoge el balón de un tiro que parece que no toca el aro, pero su pie esta pisando la linea de fondo (superandola), por lo tanto esta fuera, asi que la(s) accion(es) posteriores (los posibles pasos, el tiro y la posible falta) no deberían de contar.
ResponderEliminarYo creo que el arbitraje es parte del juego, tanto si te viene bien como si te viene mal. Eso trataba de enseñarles a los jugaodres que han tenido la (mala) suerte de ser entrenados por mi.
Rearbitrar a posteriori no creo que sea una buena idea, porque se desautoriza al arbitro y en algunos casos la toma de decisiones in situ se prolonga demasiado (hay jugadas mas o menos claras). Y me temo que bastante se para el juego al final del partido.
Rearbitrar durante la semana siguiente, ya me parece el colmo del desacierto.
Esas imagenes deberían de ser usadas para que durante la semana los arbitros en general, como parte de su entrenamiento teorico, pulan sus defectos. Creo que el árbitro ha de ser un profesional como los son los jugadores y los técnicos. Que durante la semana entrenen su forma física, su ejecución de las normas y sus clases teoricas. De hecho podrían llegar a acuerdos con clubes para que en partidos amistosos ellos se entrenaran.
Me parece muy razonable tu propuesta de no arbitrar, pero entonces habría que optar por no reabitrar ninguna acción. Lo que es necesario es apostar por un modelo con todas las consecuencias. Ponerle coto a la tecnología es como ponerle puertas al campo. El ojo de halcón ha supuesto un avance notable para el tenis y el Instant Replay para la NBA. Si disponemos de los instrumentos para perfeccionar el juego, hagámonoslo (pero bien hecho).
EliminarEl hojo de halcón ha supuesto un avance, pero el ritmo del tenis te deja ver la jugada de nuevo. Es mas ahora empieza a haber quejas de que los jugadores se toman demasiado tiempo entre punto y punto, asi si hasta en el tenis empieza a suceder....malo.
ResponderEliminarLa opción del rugby me parece mas sensata, hay un arbitro que dispone de un pantalla en la que ve la jugada, toma la decisión y se la comunica al arbitro via radio. Eso evitaría el parón y la discusión. Eso si el arbitro ha de estar "separado" de la presión ambiental. En una habitación fuera del griterío del público e incluso de la visual del público para evitar esa influencia.