jueves, 20 de diciembre de 2012

La involución del Barcelona

Roberto Tamayo




"Aquello que funciona es mejor no tocarlo" se ha posicionado históricamente como uno de los mantras más extendidos en cualquier ámbito de la vida. Pero la retahíla de innovaciones que nos invaden día a día impide vivir de las rentas. Ahora bien, los cambios que se acometen en una organización profesional  deberían estar en línea con su hoja de ruta. Y ahí es donde el Barcelona ha pinchado en hueso tras dos lustros siendo referencia española y europea.

Tras ganar la última liga dejó escapar las imponentes figuras de Fran Vázquez y Boniface Ndong, pilares de la mejor defensa del continente en los últimos 3 años, y apostó por la bisoñez de Todorovic y el talento ofensivo de Tomic. También decidió combinar la juventud de Abrines, de 19 años, con la veteranía y simbolismo de Jasikevicius. El estilo del equipo culé instaurado por Xavi Pascual fiaba un elevado porcentaje de su éxito a la excelencia defensiva. La filosofía de "prefiero que me metan un punto menos" se imponía a la de "quiero meter un punto más que el rival". Y aquello funcionó porque, además, había jugadores que las metían. "A este deporte tienen que jugar los que las meten", escuché recientemente de la boca de 'Matraco' Margall y Manel Bosch. 

El Barcelona afrontó este verano la reestructuración más severa del último lustro. Llegaron cinco fichajes, tres de los cuales tienen su asiento reservado en primera fila. Sí, el club blaugrana ganó en junio la liga pero la sensación generalizada fue que el proyecto del Madrid se presentaba más sólido a corto y medio plazo. Seguramente eso percibieron y valoraron también los dirigentes culés antes de apostar por el cambio de cromos. 

La Euroliga como tapadera


Sea como fuera, la mayor evidencia de que la reforma tenía deficiencias es que el Barça suma más derrotas en 13 partidos que el curso pasado en 34 y su concurso en la Copa del Rey está en entredicho. Su brillante trayectoria en Euroliga ha conseguido esconder, a ojos del gran público, durante un par de meses su pobre andadura en la Liga Endesa. No obstante, cualquiera que haya podido seguir la competición europea se habrá dado cuenta de la mediocridad de los equipos a los que se enfrentaba el Barcelona. A excepción del recital que ofreció en Moscú y un puñado de minutos de calidad contra los rusos en el Palau, la andadura culé ha sido tan plácida como irreal.

Este primer trimestre ha evidenciado que la Navarro dependencia es absoluta. Ya lo advertía en este mismo rincón allá por octubre. Resulta inimaginable no echar en falta a uno de los mayores talentos en la historia del baloncesto europeo, pero la grandeza del Barça años atrás ha sido la de saber ganar sin el escolta catalán. 

El Barcelona tiene un problema lacerante en la defensa del pick&roll con Tomic. Anoche el Obradoiro, al igual que hacen otros conjuntos, buscó y penalizó al croata en defensa de forma indiscriminada. Curiosamente, Tomic es el jugador con mejor valoración del equipo. La imponente puesta en escena de Jawai en la Supercopa se ha diluido conforme ha avanzado el calendario. A pesar de haber establecido una interesante sociedad con Navarro y de que sus prestaciones en la Euroliga son superiores a las de la Liga Endesa, el pívot australiano no es decisivo ni en ataque ni en defensa. 

Da la sensación de que el equipo va fisicamente un paso por detrás de sus rivales. Los exteriores ya no pueden defender al límite como años anteriores porque no tienen intimidadores como Vázquez y Ndong. capaces de taponar o cambiar tiros. 

Fusiles encasquillados

Otra de las preocupaciones del cuadro blaugrana es la escasa aportación de los bases. Los arrebatos de Huertas evitan que el adjetivo sea escasa y no nula. Sin embargo, éste es un problema perenne en la época de Xavi Pascual. El base más talentoso de los tres es Jasikevicius, fichado a bombo y platillo pero cuya participación es testimonial, siendo generosos. Solo ha jugado 5 de los 12 partidos en Liga Endesa y apenas promedia 9 minutos en Euroliga. Es cierto que tiene 36 años, pero este mismo año 2012 fue un jugador importante en la rotación de Panathinaikos. 

Vuelvo a remitirme a la frase de Margall y Bosch para exponer el grave problema del Barça con los triples. Promedia un 34% en las dos competiciones, un porcentaje que condiciona su planteamiento ofensivo. 

Y como la comparación entre Barcelona y Madrid es el pan deportivo de cada día, la crisis en Can Barça se acentúa por la brillante temporada en resultados y juego del equipo blanco. 

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