Roberto Tamayo
No hace falta rebuscar en exceso en el refranero castellano para encontrar una de sus consignas más desgastadas: tiempos pasados fueron mejores. También podría utilizar otra frase a la que recurren los sociólogos: cuando un hecho se repite de forma sistemática, deja de ser una coincidencia. Refranero y sociólogos al margen, el arranque de temporada constata un agujero negro en el juego del Barcelona, vigente campeón de liga, indiscutible dominador de la competición doméstica en el siglo XXI y un aristócrata en Europa. La plantilla que dirige Xavi Pascual acredita un acierto lastimoso desde el triple con un 24% en la Liga Endesa y un 21% en Euroliga. Traducido: ha anotado una media de menos de cinco en los cinco encuentros que ha disputado. Y ese dato es una jaqueca para un equipo que juega alto porcentaje de los partidos con ataques elaborados en media pista.¿Quién acompaña a Navarro?
O Navarro se enfunda la capa de súperheroe (dado que Jasikevicius asiste como espectador de primera fila durante tres cuartas partes de los partidos) y genera un efecto contagio o el equipo no suma de forma regular más allá de 6,75. Sada, mejor tirador de lo que él mismo se cree, y Marcelinho son irregulares en esta lid de desatascar el ataque desde la larga distancia. A Rabaseda y menos aún a Abrines, aceptables anotadores de tres, no se les puede exigir que adquieran un protagonismo que todavía no les corresponde por minutos y jerarquía. Ingles ha subido un peldaño en responsabilidad ofensiva pero no en su curriculum no figura el título de tirador-metedor. Mickael es la amenaza más sólida en ataque. Excelente anotador de media distancia y dominador cerca del aro, presenta la misma carencia curricular que Ingles. Si miramos a los hombres altos, Lorbek, mejor ala-pívot de Europa, es el socio más fiel de Navarro desde el triple, distancia en la que consumirá más tiempo para generar espacios en la zona para Jawaii y Tomic. Y Wallace, que finalizó el curso pasado multiplicando sus prestaciones de forma sorprendente, es compañero habitual de Saras en el banquillo.
Valladolid fue el primero que puso de manifiesto la carencia de puntería (4/21). En la vista con derrota a Bilbao se repitió el mismo desatino (5/25). Contra Murcia mejoró la cuantía de triples anotados (7), aunque todavía con un 32%. Y en la Euroliga no ha logrado corregir esa laguna en su juego ante dos equipos de escasas ambiciones en la máxima competición europea.
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