lunes, 3 de diciembre de 2012

La soledad, por Pau Gasol


Roberto Tamayo


Tras 12 temporadas instalado en la aristocracia de la NBA, Pau Gasol afronta el  reto más complejo de su prolongada y oscarizada carrera. Acostumbrado a ser el espíritu santo en los Lakers, la vorágine de rumores sobre su continuidad unida a sus nuevas funciones sobre la pista sitúan al español en una posición tan novedosa como desagradable. Su equipo, armado para recuperar el trono NBA, es menos fiable que invertir en el IBEX-35 y su protagonismo es cada día más inexistente.  El desembarco de Mike D'Antoni en el banquillo angelino está penalizando a Gasol, que se está acostumbrando a ver los minutos calientes sentado en primera fila. Ese cambio de status supone un desgaste mental superlativo que se traduce en una aletargada expresión corporal sobre la pista.

Tras una travesía de varios partidos en los que la dimisión del juego interior angelino dejó a Kobe como única amenaza real en ataque, la segunda unidad de los Lakers parece haber ocupado el vacío de protagonismo que está dejando Gasol. Bryant está ofreciendo su versión más altruista del último lustro con más de cinco asistencias por noche, pero entre los destinatarios de esos pases pocas veces aparece Gasol. Jamison ha vuelto a jugar de 4 y sus prestaciones se han multiplicado hasta el punto jugar los mismos minutos que el jugador de Sant Boi. El español es ahora el primer recambio en la rotación y su presencia en pista se reduce a 6 ó 7 minutos consecutivos. La actividad de Gasol se limita a ostentar el monopolio de bloqueador del equipo. El ala-pívot merodea a 8 metros del aro colocando pantallas para sus compañeros, que ya no le consideran una opción. Da la sensación de que su ascendencia en el equipo se ha evaporado. Ni siquiera un recién llegado como Morris tiene entre sus prioridades asociarse con el español. 

Howard - Gasol, la extraña pareja

El rendimiento de Gasol es objeto de debate en numerosos foros estadounidenses. Algunos analistas se lanzan incluso a situar a Marc Gasol por encima de su hermano mayor. Todo ello es un artefacto de elaboración doméstica y de difícil control para Pau. Estoy convencido de que su tiempo en la NBA no ha finalizado, pero necesita encontrar esa paz mental que le permita rendir a su nivel, ya sea en Los Ángeles o en otro punto de la geografía estadounidense.  Steve Nash, preguntado por una periodista, alabó el talento de Pau y aseguró que el equipo tendría que buscar la manera de implicar más al español en el juego de ataque. Una muestra evidente de que el entorno de Lakers está muy preocupado por las últimas actuaciones del número 16. 
Los fundamentos de Gasol en el poste bajo son delicatessen, pero con Howard en cancha se ha alejado de la pintura. Apenas recibe tres balones por partido en la pintura y su ámbito de actuación se encuentra a 5 metros del aro. Gasol siempre ha demostrado tener una puntería notable desde la media distancia, pero sin llegar a ser un especialista. Sus lanzamientos lejos de la zona se han multiplicado sin el acierto esperado. Su porcentaje de tiro se sitúa este curso en un 42%, el peor de su carrera, lo que se traduce de forma automática en la anotación más baja en la NBA con menos de 13 puntos por noche. 
La asociación con Nash se presenta como la única solución para que el español recupere sus privilegios como aristócrata. D'Antoni y los capos del vestuario deberían tener una visión suficientemente inteligente para saber que acercarse al anillo sin el protagonismo positivo de Gasol resulta quijotesco.

5 comentarios:

  1. Desde luego que un buen tandem ayudaría a situar a Pau en su sitio. Las parejas siempre son importantes para conseguir el éxito.

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  2. Estimado sr Tamayo:

    Usted achaca el bajón de Pau a un tema psicológico en primer lugar y deportivo en segundo, al no encontrar "su" espacio en la parcela de la cancha donde lleva dominando año tras año. Estoy plenamente de acuerdo que en esas regflexiones pero yo me pregunto.. ¿no hay un trasfondo físico también detrás de todo ésto? ¿no estará pagando con 32 años tantos veranos sin descanso? Además de desubicado percibo cierta apatía en su juego y me cuesta cargárselo exclusivamente al factor mental.

    Ahí lo dejo. Saludos cordiales desde la meseta castellana.

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  3. Los años no pasan en balde, está claro, pero cuando sus compañeros ni siquiera le consideran una opción en ataque y su entrenador le pone como tarea principal colocar bloqueos a 8 metros, algo más falla. Espero que los capos del vestuario, es decir, Kobe y Bryant, se den cuenta de que sin un Gasol implicado se limitarán a dar espectáculos bochornosos como el de anoche.

    Otro debate sería, ¿cuándo se atreverá el entrenador a sentar a Howard en los minutos finales?

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  4. Y en cuanto al comentario de la estabilidad parental, no puedo estar más de acuerdo. Aunque me temo que en caso de divorcio, el que abandonará la casa será Gasol.

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  5. Yo creo que pesa más en el vestuario la dupla Kobe y Howard, que Pau y Nash....creo que la mejor solución sería que Pau fuera a otro equipo fuerte (Clippers tal vez por joder más que nada al vecindario) y se sintiera una persona importante e implicada en el equipo para que diera un nivel all-star como el que nos tiene acostumbrados.

    Así en un hipotético cruce con los Lakers, la motivación de pau y su actuación haría ver a muchos que se equivocaron dejando de lado a un jugador de tal calidad.

    Por último, en cuanto al desgaste físico, es posible que ya le pesen los años o más bien el no descansar, pero creo que lo que realmente le está pesando es el psicologico con todos los rumores que se tuvieron durante la pasada y presente temporada con su posible salida.

    En conclusión, solo espero que los últimos años de carrera de Pau en la NBA se pasen como se merece un tio de su clase y espíritu y que no se los pase entristecido, en la sobra y con números mediocres.

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